Copa Davis: enterate todas las noticias de Los Halcones en la serie ante Turquía en Neuquén
Hay sociedades que no necesitan empezar de cero. Andrés Molteni y Guido Andreozzi lo saben bien. Amigos desde hace muchos años y compañeros en diferentes etapas de sus carreras, los dos doblistas que integran la Selección Argentina de Tenis YPF que enfrentará a Turquía en el estadio Ruca Che cuentan con una historia conjunta que comenzó mucho antes de este nuevo encuentro en la Copa Davis.
Molteni y Andreozzi disputaron 21 partidos como pareja en el circuito profesional, con un balance de 16 triunfos y cinco derrotas, lo que representa un 76% de efectividad. Juntos conquistaron tres títulos del ATP Challenger Tour sobre ocho participaciones: Caltanissetta, en 2016, y Szczecin y Buenos Aires, ambos en 2019.
Especialmente fructífera fue aquella temporada 2019. En septiembre encadenaron tres finales consecutivas sobre polvo de ladrillo: fueron subcampeones en Génova, una semana más tarde levantaron el trofeo en Szczecin y, apenas quince días después, volvieron a consagrarse en Buenos Aires. Ese año terminaron con un registro de 11 victorias y dos derrotas jugando juntos.
Su última presentación como dupla se produjo en octubre de 2019, en el Challenger de Santo Domingo. Casi siete años después, el desafío de la Copa Davis vuelve a reunirlos en una etapa muy diferente de sus carreras y con ambos plenamente instalados como especialistas de dobles.
“Tenemos una relación de muchos años con Molto. Quizás va a costar un poquito tener ese entendimiento perfecto de entrada, pero nos conocemos mucho, somos muy buenos amigos y con los días de entrenamiento nos vamos a ir entendiendo cada vez más”, explicó Andreozzi este miércoles en conferencia de prensa.
“Él conoce mi juego, yo conozco el suyo, así que en ese sentido no me preocupa”, agregó el jugador que viene de realizar su debut con la camiseta albiceleste en febrero, en Busán: junto a Federico Gómez, vencieron a la pareja coreana integrada por Ji Sung Nam y Uisung Park.
El porteño atraviesa en 2026 la mejor temporada de su carrera en la especialidad. Junto al francés Manuel Guinard conquistó el Masters 1000 de Indian Wells, alcanzó la final del Masters 1000 de Madrid y llegó a los cuartos de final tanto en Wimbledon como en el US Open. Ese recorrido lo llevó hasta el 15° puesto del ranking mundial de dobles.
Molteni, por su parte, aporta una extensa experiencia en la especialidad y en la Copa Davis, con 6 triunfos y 5 derrotas y, hasta el momento, con dos compañeros distintos desde su debut en 2017: Horacio Zeballos y Máximo González. Actual 61° del ranking ATP de dobles, viene de alcanzar los octavos de final del US Open junto a Máximo González, con quien construyó durante las últimas temporadas una de las parejas argentinas de mayor recorrido internacional.
Ahora el foco de ambos está puesto en las condiciones del Ruca Che y en aprovechar los días previos a la serie para recuperar rápidamente los automatismos de aquella sociedad.
“La adaptación viene siendo muy positiva. Nos encontramos con una cancha que está muy buena y fácil para adaptarse, y haber llegado con varios días de anticipación nos permite seguir entrenando y afinando cosas”, señaló Molteni. “La verdad -prosiguió- es que tanto Guido como yo nos sentimos muy cómodos con las condiciones y estamos muy contentos con el estadio y con todo lo que se armó”.
Andreozzi coincidió con el diagnóstico: “Estamos en ese proceso de adaptación, pero la cancha está muy linda y es bastante lenta. Vamos a terminar de afinar detalles en estos días y creo que vamos a llegar bien preparados. Estoy muy contento de estar en Neuquén; desde que llegamos al aeropuerto se sintió el cariño de la gente y va a ser un fin de semana muy lindo con todos ellos”.
La experiencia compartida, sin embargo, no modifica la lectura que hacen puertas adentro sobre lo que significa jugar una serie de Copa Davis. Para Molteni, los antecedentes y los rankings pierden peso cuando empieza la competencia.
“Los partidos de Copa Davis son aparte, no influye el ranking. Ya nos pasó en Rosario contra Kazajistán; si bien no tenían una gran clasificación, jugaron muy bien. En la Davis hay otro condimento, otras presiones y ganas de rendir, así que puede pasar cualquier cosa y los rivales se pueden potenciar”, advirtió.
Y completó: “Ojalá tengamos un gran fin de semana que podamos cerrar; aportar nuestro punto sería vital y ojalá que los chicos también hagan su trabajo”.
